Consideraciones iniciales a la hora de levantar capital para un emprendimiento

¿Cuándo es el mejor momento para levantar capital?

Una de las decisiones más importantes que un emprendedor debe tomar cuando está construyendo una compañía es la de cuando y como levantar capital. Muchos modelos de negocio implican el tener que construir algo o llegar a cierta masa crítica para poder ser rentables, lo cual implica una inversión considerable de dinero antes de poder generar un flujo de efectivo positivo. El emprender es más un arte que una ciencia, en el sentido que no hay respuestas correctas, sino decisiones que implican “trade offs”. Por lo tanto no hay una receta secreta para responder a la pregunta respecto al levantamiento de capital; sin embargo, considero que los siguientes puntos pueden ayudar al emprendedor a decidir esta importante cuestión:

  • El primer punto a definir es, ¿necesito levantar capital? Muchas compañías se han creado sin levantar capital externo (conocido como “bootstrapping”). Esto conlleva muchas posibles ventajas, como el evitar que los fundadores se diluyan, evitar gastos y carga administrativa entre otros. Estas se tienen que sopesar contra las ventajas de atraer capital externo (algunas a considerar son la posibilidad de crecer más rápido, lo cual es crítico en ciertas industrias/modelos de negocio, tener inversionistas que agreguen valor a la compañía, entre otros). Cabe mencionar que dependiendo las circunstancias la decisión puede cambiar conforme pase el tiempo, por lo que esto es algo que se tiene que evaluar constantemente.
  • Una vez que se defina que el negocio necesita levantar capital hay que definir si ya se está listo para recibir la inversión. Aunque no hay un checklist definitivo sobre que se tiene que lograr antes de levantar inversión, la siguiente lista puede servir como referencia:
    • Hay claridad sobre el modelo de negocio/producto que se quiere crear. Se ha identificado una necesidad (o un “job to be done” como lo define Clayton Christensen) y se tiene una solución que atiende mejor a esa necesidad que las opciones que existen actualmente en el mercado.
    • Se han mitigado, en la manera de lo posible sin el capital adicional, los riesgos tecnológicos y de mercado. Esto ayuda a poder validar de manera temprana la idea de negocio e irla ajustando en las etapas iniciales, cuando es mucho más barato pivotar.
    • Hay un plan claro para después de recibir la inversión. De los puntos que tiene que cubrir este plan están el uso que se dará al dinero y los hitos que se esperan lograr en esta etapa de la compañía. En este plan también deben considerar como mitigar los riesgos financieros, de personal (poder atraer gente clave) y de ejecución.
    • El equipo fundador está listo para dedicarse a este proyecto de tiempo completo. Aunque siempre hay excepciones, la expectativa de un inversionista al apostarle a un emprendedor es que todo su talento y dedicación están en este proyecto. Una vez que entra capital externo el equipo emprendedor adquiere nuevas responsabilidades (ej. Generar y entregar información a los inversionistas, llegar a los objetivos planteados con los inversionistas, entre otros).

  • Una vez que se decida que el momento para levantar capital es el correcto es importante definir cuanto es lo que se va a necesitar. Esto puede variar mucho dependiendo del horizonte de tiempo que se considere, pero en términos generales se recomienda pensar en un rango de 1 a 2 años. Lo primero a definir es qué supuestos quieres validar en esta etapa y a partir de ahí definir los recursos que se necesitan para lograr este objetivo.
  • Identificar que recursos no monetarios se necesitan para lograr los objetivos planteados. Si algunos no se tienen disponibles (ej. Red de contactos, conocimiento tecnológico o de mercado, etc.) es recomendable buscar a un inversionista que pueda traer dichos recursos a la mesa.
  • Identificar claramente qué es lo que se busca lograr con el emprendimiento y hacerlo explícito. Tener un entendimiento claro y compartido de que se quiere lograr en el negocio, en qué horizonte de tiempo y que valores irán guiando las decisiones de la compañía ayuda a encontrar inversionistas que compartan la misma visión.

Considero que los puntos anteriores deben ser analizados justo al inicio del proceso de levantamiento de capital y son muy útiles para poder enfocar mejor dicho proceso. Como sugerencia adicional, en estas etapas mi recomendación es que es mucho mejor levantar el capital mediante una nota convertible ya que es muy complicado llegar a un acuerdo sobre la valuación de la compañía. Con esto se logra posponer la plática de valuación para cuando se tenga mucha más información sobre el potencial de la empresa.

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